El Ejército paraguayo asesinó a dos niñas de 11 años

El Ejército paraguayo asesinó a dos niñas de 11 años

Cecilia Rodríguez de la Organización Misionera por los Derechos Humanos estuvo en diálogo con Radio Sudaca para explicar el caso de las dos niñas argentinas de 11 años que fueron asesinadas en Paraguay en medio de un conflicto armado entre la Fuerza de Tarea Conjunta (FTJ) de las Fuerzas Armadas y la organización guerrillera Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP)


La familia se empieza a enterar del destino de las niñas por las comunicaciones de la FTJ y el gobierno paraguayo. En un primer momento lanzaron por los medios la versión de que habían muerto dos jefas guerrilleras, pero cuando se liberaron las fotos la familia de las víctimas denunció que se trataba de dos niñas y la versión cambió.

Las niñas eran argentinas y vivían con su abuela en Misiones. Habían viajado a Concepción a conocer a sus madres, integrantes de la guerrilla. No obstante, la versión que hizo circular el gobierno a través de los medios de comunicación expresa que las niñas pertenecían a la guerrilla y que habían sido entrenadas para ello, algo que se pudo contrarrestar a partir de los testimonios de sus familiares y las organizaciones sociales y de Derechos Humanos que se hicieron eco de lo sucedido.  Las niñas habían quedado varadas en Concepción debido a que se cerraron las fronteras por la cuarentena, impidiendo su retorno al lugar donde vivían.

Por otra parte, las versiones oficiales dijeron que una de ellas había sido capturada. Hoy en día ambas están muertas, por lo que de ser esto verdad fue asesinada como rehén. Nadie parece tener certezas, aunque los dichos de las Fuerzas Armadas son confusos y poco creíbles. Lo que sí se sabe, sin embargo, es que los cuerpos fueron entregados el sábado pasado y presentan signos de tortura “Parece que las hubieran interrogado. Esta es la forma habitual de actuar de la Fuerzas de Tarea Conjunta”, repuso Cecilia y remarcó que: “Todo lo que hicieron fue para encubrir lo que habían hecho. Pero además, atrás de eso hay una construcción mediática que no la hace la Fuerza de Tarea Conjunta”.

Actualmente hay preocupación por varios motivos: la familia de las niñas tiene residencia en Argentina, pero no podría tampoco volver a Paraguay porque corren el peligro debido a la vinculación con la guerrilla. El gobierno y los medios paraguayos siguen insistiendo en un  “enfrentamiento” que no existió y en que las niñas eran combatientes. Asimismo dicen que eran criadas para ser guerrilleras. La abuela de las víctimas está cuidando a 10 niños más, por lo que este montaje y encubrimiento de los hechos los pone en peligro a ellos también.

Paraguay lleva un plan contra las insurgencias llamado “Plan Colombia” desde 2001, cuando no había ninguna guerrilla sino bandas de narcotráfico y contrabando en el norte (ligadas fuertemente al poder político), y organizaciones campesinas en conflicto por la tenencia de sus tierras. Esto evidencia que las campañas mediáticas o los montajes no son algo nuevo ya que desde hace años se  habla de “insurgencias” para justificar la represión y los asesinatos por parte del ejército. Todo esto fue ampliamente denunciado y documentado.
La otra denuncia que manifiestan diversos organismos de Derechos Humanos es que la Fuerza de Tarea Conjunta existe para salvaguardar los negocios ilegales de los dirigentes políticos y los intereses inmobiliarios de grandes empresas, criminalizando y persiguiendo a las y los campesinos que luchan por tierras para la producción.