Wiñoy Tripantu: La ceremonia de renovación mapuche durante la cuarentena

Wiñoy Tripantu: La ceremonia de renovación mapuche durante la cuarentena

Wiñoy Tripantu es una celebración consagrada al reinicio de los ciclos y puede ser traducida como una especie de Año Nuevo para la comunidad Mapuche. Celebra la renovación de las energías, las fuerzas protectoras de la tierra y la noche mas larga en preparación del alargue de los días, con su correspondiente despertar energético, así como el poder mantener los ritos ancestrales vivos que fueron perseguidos y casi perdidos en su momento.

Entrevista a Matías Valenzuela

El Wiñoy Tripantu es una oportunidad para la comunidad mapuche de volverse a poner en contacto entre sus miembros dado que es una ceremonia que en su nacimiento pertenecía a toda la comunidad y que con los cambios territoriales y de los tiempos se convirtió en una tradición mas familiar o personal y no tan comunitaria. En el marco de la cuarentena, se hizo una investigación sobre las situaciones de las comunidades, donde se vió que las comunidades rurales no tenían mayor riesgo por celebrarlo a nivel comunitario, aunque los grupos en pueblos y ciudades era preferible mantener la ceremonia en la familia directa. Al mismo tiempo, los presos políticos, que tratan de celebrar sus ceremonias, están luchando por hacer cumplir las reglamentaciones que les permiten adaptar sus condiciones para poder participar junto a su pueblo de los ritos ancestrales.

Matias Valenzuela es miembro del pueblo mapuche y forma parte de la cátedra abierta de Pueblos Originarios, y vino a contarnos sobre su visión de esta celebración. “Nos lleva a repensar las formas de nuestro tiempo. Nos permite entender otros tiempos y temporalidades, en un tiempo mas relacionado a la naturaleza”, dijo en comunicación con Radio Sudaca. La ceremonia dura varios días, quizás semanas. En la ceremonia se comparten alimentos, se hacen rituales de perforación en las orejas y el nombrado de les niñes, así como se comparte el conocimiento del territorio y la propia comunidad. “Los que viven en la costa, en las pampas, en la montaña todos hacen distintos rituales para renovar el compromiso con esas fuerzas de cada comunidad”. No hay una sola forma de celebrarlo, y aún hay mucho conocimiento ancestral que no se ha terminado de recuperar.

Según Matías, mucho de lo que entendemos de Año Nuevo tiene que ver con el tiempo de estos mismos cambios pero para el hemisferio norte “Hay que salir de las temporalidades de los países coloniales y entender el tiempo de nuestro propio lugar”. Sobre el evento por el Wiñoy Tripantu que hizo la municipalidad de Trelew, Matias nos comentaba que los abuelos consideraban muy complejo hacer estas celebraciones en medio de la ciudad ya que las fuerzas honradas pueden no estar u ofenderse, y el celebrante puede no ser adecuado. Cuando se hace un acto de esta naturaleza “En general eso lo que hace es folclorizar nuestra historia, le quita la dimensión mas compleja de la parte espiritual y política, de nuestra forma de vida. He escuchado al intendente apoyar la megaminería, por ejemplo, que es una contradicción muy propia de un estado: reivindicando el “multiculturalismo” mientras le quitan fuerza a la naturaleza”.

Para Matías el reconocimiento es bueno e importante porque es el resultado de la lucha, pero no debe terminar ahí ni reducirse a un puñado de prácticas concretas. Para él importante es que las comunidades puedan gestionar sus propias ceremonias y participar junto al Estado en fechas y conmemoraciones que les atañen pero al mismo tiempo, reconoce que es una realidad la condición  de sistemático empobrecimiento de las comunidades que las lleva a ser incapaces de mantener sus costumbres y las arrastra a tener que participar de lo que el Estado tenga a bien organizar.
De esta forma, resalta que lo que es irreemplazable es el conocimiento de las tradiciones, porque sino las propias comunidades incorporan el rito como algo folclórico y pierde esa dimensión espiritual y política.

Cada comunidad tiene o no una relación con el Estado con diversos niveles de profundidad, y los miembros d ellas comunidades que viven en las ciudades tienen que mantener su contacto con las fuentes de sabiduría. “Es un Estado que no cumple sus acuerdos, no dialoga o quiere plantear una sola forma de diálogo” dice Valenzuela.

Para mas información sobre la situación de las comunidades mapuches durante el aislamiento pueden ingresar al link y leer el informe completo. https://gemasmemoria.com/2020/06/18/2172/